viernes, 29 de julio de 2016

Funciones de un orientador educativo

Funciones de un orientador educativo


1.- Asesorar a la comunidad educativa. La comunidad educativa está formada por la familia, el alumno y los profesores. Nosotros asesoramos ante problemáticas tales como el fracaso escolar, la violencia en las aulas o el consumo de drogas. Para ello usamos recursos como la mediación, las charlas de sensibilización o las adaptaciones curriculares.

2.- Evaluar al alumnado con el objetivo de detectar necesidades educativas. Cuando un chaval no tiene buenos resultados académicos, es por algo. Tal vez esté desmotivado, triste o simplemente sea como consecuencia de un desfase curricular. En ese caso, el/la tutor/a nos lo manda y nosotros tenemos que evaluarlo utilizando pruebas psicológicas que miden variables como la inteligencia, la autonomía personal, etc. Teniendo en cuenta los resultados obtenidos, procederemos a tomar las medidas oportunas para ayudar a ese alumno.

3.- Encargarnos del Plan de Atención a la Diversidad (PAD). Este plan fue creado con el objetivo de disponer de una serie de medidas para atender a la multiculturalidad existente en nuestras aulas y, sobre todo, a la diversidad funcional. Es evidente que debido a que en nuestro país conviven varias culturas, ello provoca que en nuestras aulas también. Si queremos conseguir una integración real, es necesario que tengamos medidas educativas para lograrlo. Por ello, el PAD incluye medidas generales y extraordinarias, como por ejemplo los programas de educación compensatoria, la flexibilización, las adaptaciones curriculares, etc.

4.- Colaborar en la elaboración del Plan de Convivencia. En éste se recogen aquellas medidas destinadas a mejorar la convivencia entre los miembros de la comunidad educativa. Desde la formación de un equipo de mediación hasta protocolos de actuación en caso de bullying. Es imprescindible conocerlo y revisarlo con frecuencia si queremos acabar con la violencia en las aulas.

5.- Participar en la elaboración del Plan de Acción Tutorial. Para muchos la hora de tutoría es la hora de los deberes. Es una lástima que haya gente que siga pensando así. Realmente esta hora es el momento perfecto para trabajar cosas que quedan pendientes, como las habilidades sociales, el respeto por el medio ambiente, la toma de decisiones, etc. Aunque sea el/la tutor/a quien tiene asignada esa hora, el/la orientador/a debe facilitarle material para trabajar diversas temáticas en esa hora semanal de tutoría. Aunque en ocasiones el/la tutor/a deja al orientador entrar en su aula para que éste sea quien se encargue directamente de impartir la charla.

6.- Colaborar en la realización del Plan de Orientación Académica y Profesional (POAP). Todos los centros disponen de un POAP. Mediante este plan se pretende que los alumnos aprendan a elegir qué quieren hacer una vez que hayan acabado la ESO. Mediante charlas, ferias de formación y empleo, visitas guiadas a centros de educación media y superior, visitas a empresas, etc, se trabaja la toma de decisiones. Porque a la hora de decidir, es muy importante tener información. Además, nosotros hacemos atención individual a aquellos alumnos que tienen dudas y no saben qué hacer cuando hayan acabado sus estudios de ESO o sus estudios de Bachillerato.

7.- Investigar e innovar. Nuestro compromiso con la educación nos lleva a investigar para tratar de obtener resultados que contribuyan a la mejora del sistema educativo. Dichas mejoras tienen que repercutir en la calidad de la educación y en la metodología empleada por los docentes, de tal manera que también estaremos innovando si aplicamos aquellos cambios que consideremos necesarios para lograr tal fin.

8.- Realizar aquellas funciones que nos puedan asignar. Muchos conoceréis orientadores que imparten clase de psicología a primero de bachillerato o que se encargan de coordinar las actividades de ocio del centro. Pues bien, la ley dice que tenemos que estar dispuestos a asimilar aquellas funciones educativas que nos puedan solicitar. Muchas veces lo digo: somos como un comodín.
Como veis, la figura del orientador educativo es muy necesaria en el actual sistema educativo. Somos conscientes de que las aulas no son lo que eran: la diversidad ha crecido, la inteligencia ya no sólo comprende lo académico/lingüístico, las habilidades sociales están adquiriendo importancia y la innovación educativa pasa por realizar una adecuada investigación.